Jude Bellingham y Rodrygo Goes pasan por rachas dispares. El futbolista inglés, en clara línea ascendente, ha sido clave en los últimos partidos del Real Madrid no solo aportando cifras goleadoras sino también llevando la manija del juego merengue sin escatimar ningún esfuerzo a lo largo y ancho del campo. Por su parte, el brasileño no ha estado tan participativo ni acertado y está pasando por otro período de irregularidad, lo que más se le achaca desde que llegó al conjunto blanco. Sea como fuere tanto el centrocampista como el extremo son piezas fundamentales en el esquema de Ancelotti y el equipo necesita una gran versión de ambos para alcanzar los objetivos marcados a principio de temporada.
Jude vale para todo
El británico es un jugador completísimo. En el terreno de juego hace absolutamente todo… y todo lo hace bien. Sin prácticamente ningún punto débil, está adquiriendo un estatus de líder tanto dentro como fuera del césped. El propio jugador ha admitido que el Real Madrid es el club perfecto para él, y merced a lo que se puede ver, no existe ninguna duda de ello. El ‘5’ es el futbolista total, tiene una capacidad de llegada brutal, sabe defender, tiene una zancada que le hace ser omnipresente en todas las partes del campo y sobre todo, tiene un don para aparecer y finalizar.
Los dos últimos encuentros son un ejemplo claro de todo lo anterior. El pasado sábado ante el Leganés, Bellingham apareció en un momento clave del choque. El cuadro merengue se había ido al descanso con un preocupante 1-2 en el marcador, sin embargo, nada más salir del túnel de vestuarios en una reacción de carácter y personalidad, logró el empate de las botas del inglés. Disparo abajo de Bellingham que repele Dmitrovic, caza el rechace Brahim, la saca bajo palos Tapia, el balón da en el larguero, vuelve a caer en el área y el inglés vuelve a aparecer para tirarse con todo para cazar el esférico y enviarlo al fondo de la red. Una demostración del sin fin de virtudes de Bellingham. Primero, remata casi en la frontal del área y después finaliza la jugada atacando el balón en el área pequeña como un auténtico delantero centro.
También de ‘9’ puro fue su diana contra la Real Sociedad en la noche del martes. De nuevo con el Real Madrid por debajo en el electrónico, esta vez 1-3. Jude estuvo en el lugar y en el momento adecuado para rematar con precisión un centro medido de Vinícius después de un juga de muchos kilates del brasileño por la banda. Dos partidos consecutivos marcando y unas cifras este curso para nada desdeñables. Dobles dígitos, 13 goles y 11 asistencias en 40 partidos.
Rodrygo tiene que despertar
Ya son cinco partidos seguidos sin que Rodrygo haga gol con la camiseta del Real Madrid. La última vez que el carioca anotó fue hace ya un mes, en la ida de octavos de Champions frente al Atlético en el Bernabéu. Un auténtico golazo, pero desde entonces nada. Ni contra el Rayo Vallecano, ni en la vuelta en el Metropolitano, ni ante el Villarreal ni en los últimos dos choques tras el parón de selecciones (Leganés y Real Sociedad).
Hasta el encuentro de este pasado martes tampoco había sido capaz de aportar al equipo con asistencias (la última fue el 19 de febrero contra el City). Se quitó la espinita con el córner que envió servido a la cabeza de Tchouameni para que anotase el 3-3 del partido.
Pese a que el de Osasco a día de hoy es indiscutible para ‘Carletto’, no puede dormirse y seguir con esta escasa aportación si no quiere ser adelantado por dos compañeros que vienen pisando fuerte. Brahim y Endrick, con sus últimas actuaciones están llamando a la puerta de la titularidad y amenazan la banda derecha que ocupa el ’11’. Rodrygo tiene la calidad y el nivel suficiente para recuperar su mejor versión. El cuerpo técnico y el vestuario confían en él.