Arda Güler es otro en Turquía. La perla del Real Madrid, olvidada por Carlo Ancelotti, volvió a aprovechar una nueva oportunidad en su país y se reafirma con su selección. Fue titular casi un mes después y respondió con un gol en el día clave. Su Selección goleó a Hungría en el partido de vuelta del playoff y asciende a la Liga A tras superar la eliminatoria con un global de 1-6. El mediocentro jugó 89 minutos y fue el mejor en un partido en el que recibió faltas por todos los lados. Sin embargo, la vida sigue y vuelve a Valdebebas donde parece ser el último de una larga lista de opciones que tiene Ancelotti. Los próximos encuentros, claves en el devenir del turco en el Real Madrid.
Güler, gol y ascenso
Turquía tenía que resistir y vaya que sí lo hizo. La selección otomana venció con soltura en la ida (3-1) y sólo la épica y una catástrofe podría haber evitado el ascenso de la selección liderada por Güler. Aún así, Montella no se guardó nada y apostó por el jugador del Real Madrid, sancionado para el primer partido y que regresaba a la titularidad ocho encuentros después. La última vez, el pasado 26 de febrero cuando saltó de inicio ante la Real Sociedad en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Por ello, el turco tenía ganas de resarcirse y desde muy pronto lo consiguió.
Muy participativo desde el inicio, por las botas del jugador del Real Madrid pasó casi todo el peligro turco. Con la ventaja en la eliminatoria, el combinado entrenado por Montella se limitó a esperar su oportunidad para matar a la contra. Y así fue. Pero antes, un penalti puso todo mucho más de cara. Los turcos se adelantaron de penalti en el 37′ y antes de una posible respuesta húngara, Güler puso la puntilla definitiva a la eliminatoria. Una gran jugada de su selección acabó con un balón cedido desde línea de fondo para que desde el punto de penalti y con un toque sutil, viera portería 20 partidos después. Desde el doblete ante la Deportiva Minera del pasado 6 de enero, no sabía lo que era celebrar un gol.
Pero el partido de Güler fue más allá. Protagonista del juego otomano, fue un quebradero de cabeza para la defensa húngara, siendo uno de los jugadores que más faltas recibió de todo el partido. Hasta 4. Pero no solo a nivel ofensivo fue importante. A la hora de defender y presionar, en un rol más distinto que en el Real Madrid, ganó los cinco duelos que disputó en el tiempo que estuvo sobre el césped. Tan grande fue el desgaste que Montella lo cambió a los 20 minutos de la segunda mitad y con la eliminatoria vista para sentencia. Ya con el mediocentro en el banquillo, Turquía puso la guinda con un gol en el 89 (0-3) para colocar el 1-6 global en la eliminatoria. Una victoria que vuelve a colocar a la selección turca en la élite del fútbol de selecciones con ese ascenso a la Liga A.
Y ahora… vuelta a la normalidad
Dicen que todo lo bueno se acaba… y en este caso veremos qué desenlace tiene. Con un rol muy secundario en el Real Madrid, los próximos meses en la capital serán claves para el futuro de Güler. En Madrid, el turco sigue trabajando en busca de una oportunidad que de momento brillan por su ausencia. Tanto que hacen dudar incluso al propio jugador. Con la intención de triunfar en el Madrid, la falta de minutos han hecho dudar al jugador y al Real Madrid con una cesión la próxima temporada. Con Alemania como lugar más exótico, Leipzig o Eintracht ya se relamen esperando el desenlace final de un culebrón que veremos como evoluciona en las próximas semanas.